Los erizos vienen desde Freud (“El malestar en la cultura”) con Schopenhauer, para ilustrar las paradojas del lazo social sin el cual no es posible vivir pero que, cuando es muy cercano, tampoco se tolera debido a los pinchazos. También han sido invocados por Jacques-Alain Miller en su seminario “La extimidad”.
Esa sorprendente noción, la de extimidad, descubre algo que es más íntimo en la intimidad de alguien, sin dejar de ser, al mismo tiempo, exterior. Es una de las nociones que nos ayudan a pensar dimensiones del otro, del objeto y el lazo entre nosotros, los analistas que nos encontramos en una institución.
En este lugar de la página se recogen, justamente, los escritos de los miembros… los erizos de esta austral delegación. (El nombre de esta sección surgió a partir de una ocurrencia de José Rodríguez).
Esa sorprendente noción, la de extimidad, descubre algo que es más íntimo en la intimidad de alguien, sin dejar de ser, al mismo tiempo, exterior. Es una de las nociones que nos ayudan a pensar dimensiones del otro, del objeto y el lazo entre nosotros, los analistas que nos encontramos en una institución.
En este lugar de la página se recogen, justamente, los escritos de los miembros… los erizos de esta austral delegación. (El nombre de esta sección surgió a partir de una ocurrencia de José Rodríguez).

